
Con estas cuatro fotografías quiero ilustrar cómo debemos salir a recoger setas y lo que no debemos hacer para dañar el medio, donde la naturaleza sabia nos regala estos manjares tan apetitosos, suculentos y además buenos en la alimentación por el aporte de minerales, oligoelementos, vitaminas, y demás sustancias tan ricas para nuestro organismo.
- Salir siempre con cesto no muy grande, y ligero. Caerán las esporas al suelo mientras caminamos y algunas se desarrollarán al año siguiente. No llevar bolsas o cubos de plástico que impedirán la diseminación de las esporas y que además estropean las setas.
- Llevar navajas pequeñas y si tienen cepillo para limpiar las setas, que suelen tener tierra o pinocha sobre su sombrero mucho mejor. Otras veces con una simple servilleta de papel podemos hacer esta operación. Nunca arrancar las setas, pues estropeamos su micelio; cortaremos su pié a ras de tierra.
- Usar guantes desechables durante la recojida y limpieza de las setas para no mancharnos las manos y de este modo evitaremos llevarnos sustancias a veces tóxicas a los ojos o boca , que se pueden adherir entre los dedos o uñas. Así eliminamos malas sorpresas.
- Ropa y calzado adecuado para caminar y no resbalar en el bosque y barrancos húmedos y con muchas hojas en el suelo, pues no olvidemos que en otoño -invierno es la temporada, en que más setas se recolectan.
- Llevar siempre también hojas de periódicos e incluso otro cesto vacío, para aquellas setas que no conocemos y que queremos estudiar, separándolas de una en una envuetas en las hojas, y llevarlas a algún experto para que nos den información sobre ellas. Yo he preguntado en la Facultad de Biología de la Universidad de La Laguna donde su profesorado me han ayudado mucho.